Una pregunta recurrente en nuestro entorno es la incógnita de ¿cómo saber descifrar lo que ante nuestros sentidos se presenta como arte? Y existe sí, una condición del valor estético, dominio de una técnica y expresión de un mensaje principalmente, así que si el arte ha cambiado a lo largo de la historia también nos ha acompañado en nuestro entorno sin distinción. La neurociencia demuestra que los aprendizajes transversales desde la infancia están conectados con la música, plástica y educación física, es así que secuenciar movimientos (coordinando los mismos) permite que podamos ejecutar cualquier actividad que requiera un proceso. El ejercicio permite que se pueda aprender cualquier cosa de manera más fácil posteriormente, la música como una gimnasia cerebral además de la plástica como expresión recurren a las emociones del individuo y las emociones no deberían aprenderse sino vivirlas. Todo individuo puede interpretar una obra de arte en distintos niveles, la emoción es un primer niv...