Cuando Ícaro tomó su vuelo
Habla de mí, qué hago aquí... recuérdame, los días van José María Arreola. Los días van Alfonso André, uno de los íconos más representativos del rock mexicano, zurdo de nacimiento, músico por vocación, baterista por pasión, se ha convertido en uno de emblemas musicales más activos y creativos de la sendera artística. Iba por su quinta década de existencia, cuando decidió cumplir con uno de sus sueños más pronunciados de su alma inquisidora... ser intérprete de las canciones que tanto amaba. Alfonso nunca dejó de ser uno de los bateristas más talentosos del rock hispanoamericano, constante, disciplinado, apasionado, versátil y profundo. Casado con uno de los pilares vocales más importantes de nuestro país (Ceci Toussaint) y quien estuvo determinado a arriesgarse a trabajar su voz y juntarse con virtuosos músicos que lo han acompañado en su trayectoria artística. Su espejo ya no reflejaba su pasado con Caifanes, Jaguares y ...